Roscón de Reyes

 

 

Roscón de Reyes

Hoy es la noche de Reyes y, como es tradición, mañana se desayuna e incluso se merienda un roscón de reyes en muchas ocasiones acompañado con un chocolate.

A mí me hace ilusión hacerlo, sobretodo porque sale esponjoso y tierno con esta receta que  me pasó Begoña.

Ingredientes:

Masa Madre:

  • 70 gr De harina de fuerza
  •  Un cubito de levadura fresca (25gr)
  • 100 ml de leche tibia

 

Masa Roscón de Reyes:

  • 500 gr de harina de fuerza
  • 200ml de leche entera
  • 170 gr de azúcar
  • 120 gr de mantequilla
  • 3 huevos
  • 2 cucharadas de agua de azahar
  • La piel de un limón y de una naranja
  • Una cucharada de ron añejo
  • Una cucharadita de sal

 

Para adornar:

  • Azúcar con unas gotas de agua de azahar
  • Almendra crocanti o natural laminada
  • Frutas escarchadas
  • Un huevo batido para pintar

Con estos ingredientes salen dos roscones.

Para hacer los roscones lo mejor es ponerse por la mañana pronto, ya que hay que dejar reposar la masa bastante tiempo. Primero la masa madre, unos 30/40 minutos, luego la masa total unas 3 o 4 horas y luego el roscón antes de hornearlo unos 30 minutos. La cocción nos lleva otros 30 minutos. Como veis hay que empezar por la mañana para hacer los roscones por la tarde.

Elaboración:

Ponemos la harina en un bol y añadimos poco a poco la levadura disuelta en la leche tibia. Batimos bien con una cucharilla de madera hasta que la mezcla esté bien ligada. Dejamos que reposar la masa en un lugar tibio unos 30/ 40 minutos hasta que doble el volumen.

Si no tenemos amasadora hacemos un volcán con la harina tamizada y vamos añadiendo en el centro el resto de los ingredientes y vamos amasando, poco a poco como is estuviéramos lavando ropa.

La amasadora facilita bastante la elaboración del roscón, sobretodo porque podemos ir haciendo otras cosas, en lo que se va ligando la masa. Colocamos en el bol de la amasadora la harina tamizada y vamos añadiendo los ingredientes poco a poco: la leche, los huevos batidos, el azúcar, la sal, la ralladura de limón y la naranja, el agua de azahar y la mantequilla en pomada. Por último añadimos la masa madre y ligamos las dos masas hasta que quede fina y elástica.

Dejamos reposar en un sitio templado 3 horas aproximadamente para que doble su volumen.

Se acaba de producir la primera fermentación tenemos que volver a mover la masa introducimos una cuchara grande de madera damos unas  vueltas y volcamos la masa sobre la encimera espolvoreada de harina y amasamos. Lo hacemos con las manos ligeramente engrasadas con aceite de oliva.

Dividimos la masa en dos, ya os comenté que salen dos roscones. Para darles la forma hacemos una bola y abrimos un agujero en medio y vamos ampliándolo hasta conseguir la forma de roscón. El agujero tiene que ser bastante grande para que no se cierre, hay que tener en cuenta que la masa va a doblar otra vez. Si lo hacemos más pequeño se puede poner un aro de aluminio pincelado de aceite.

No nos tenemos que olvidar poner la sorpresa y ahora es cuando hay que ponerla.

Colocamos el roscón sobre papel de hornear pincelado con un poco de aceite en una bandeja de horno y se deja en un sitio templado para que vuelva a doblar su volumen una media hora.

Cuando haya doblado su volumen lo pintamos con el huevo batido con cuidado sin presionar para que no se baje y se decora generosamente con las almendras, el azúcar con agua de azahar y las frutas escarchadas.

El horno debe estar precalentado a 220ºC.  Para conseguir la humedad necesaria durante el horneado ponemos unos tres vasos de agua en la bandeja del horno.

Al introducir el roscón bajamos la temperatura del horno a 200ºC y se hornea durante 15 minutos bajamos la temperatura a 180ºC. Lo dejamos en el horno hasta que está bien cocido, el tiempo depende del horno suelen ser unos 15 minutos.

Es importante no sacarlo del horno antes de tiempo. A este tipo de masas no le sientan bien los cambios bruscos de temperatura. Lo dejamos un rato en el horno con la puerta medio abierta, antes de sacarlo definitivamente.

Podemos consumirlo así o abrirlo por la mitad y rellenarlo de nata, crema pastelera, trufa, chocolate. Hoy he escuchado que hay quien lo rellena de sobrasada. Hay gustos para todo.

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